Al Nakba: Ante los ojos del mundo la catástrofe continua
La conmemoración de Al Nakba es la conmemoración de una catástrofe. El 15 de mayo de 1948 más del 70% de la población palestina sufrió el despojo de sus tierras y el desplazamiento forzado por parte del naciente Estado Sionista de Israel, que bajo la profética idea del “derecho divino” y el nacionalismo sionista – fundado en el rechazo del otro y la sacralización del yo- hizo de la religión una doctrina política, colonial y nacionalista, justificando una gran masacre y la expulsión masiva del pueblo palestino de su propia tierra.
La creación del Estado Sionista de Israel, lejos de ser un hecho aislado, fue un objetivo estratégico de “limpieza étnica” perpetuado por intereses imperialistas y colonialistas en manos de las entidades sionistas. Conocido como Plan Dalet el objetivo principal era la expulsión definitiva de los palestinos de su tierra, y los métodos empleados para ello fueron la destrucción de sus hogares, la intimidación, bombardeos, saqueos, etc., Ben Guiron, líder sionista, escribiría en sus memorias “con cada ataque debía darse un golpe decisivo, que destruyera casas y consiguiera la expulsión de la población”. En 1948 este plan de división física y fraccionamiento del pueblo palestino, obligó a 714.000 palestinos a abandonar sus hogares, terminando en varios campos de refugiados dentro y fuera de Palestina. Hoy en día más de 7 millones de palestinos siguen sobreviviendo en campos de refugiados debido a la negativa del Estado Sionista de Israel de reconocer su derecho al retorno.
Al Nakba continua con plena impunidad y ante la indiferencia de los ojos del mundo. Los palestinos que no han sido expulsados de su tierra viven en las peores condiciones de apartheid. Los sobrevivientes de Gaza, viven aislados y sometidos a un fuerte bloqueo que busca seguir presionando a la población palestina para que abandone su tierra. La frase de Dov Wiesglaas, asesor del primer ministro Isarelí el año 2006, es clarificadora en cuanto a la política genocida del Estado sionista de Israel “No los mataremos de hambre pero les vamos a someter a una dieta extrema de adelgazamiento”. Por otra parte la población palestina que vive en Cisjordania está absolutamente dividida en bantustantes rodeados por muros, cercos y puestos militares de control. Así también, Jerusalén, totalmente aislada de Cisjordania, vive día a día el desplazamiento y destrucción de sus hogares para la construcción de colonias de judíos recién llegados.
Estamos frente a la operación de “limpieza étnica” más cruel en los tiempos modernos, solo comparable con las prácticas genocidas de colonización europea de nuestra América Latina en el siglo XV. El escenario no es alentador, y nuevas formas de “limpieza étnica”, más metódicas y peligrosas, como la aplicación de detenciones administrativas, la separación de las familias, las continuas confiscaciones de tierras, la construcción de muros y colonias israelís que segregan a la población palestina son parte del sufrimiento que vive día a día el pueblo palestino
A esto se suma el apoyo político, económico y militar directo que entrega EE.UU. al Estado Sionista de Israel, pues Medio Oriente ocupa un lugar estratégico en la geopolítica – crucial para el imperialismo y el proyecto hegemónico de EE.UU.- debido a su riqueza petrolífera, su ubicación geográfica en el corazón del Viejo Mundo y por constituir el eslabón más débil del sistema mundial. Esto explica la total impunidad con que actúa el Estado Sionista de Israel y la falta de condena de los organismos internacionales a pesar de las resoluciones emanadas que exigen el retorno de los refugiados palestinos a su tierra y hogares.
Por otra parte, existen diversos personajes del mundo político e intelectual, así como la Autoridad Nacional Palestina (creada en Oslo en 1994 con el fin de establecer un Estado Palestino) que han caído en las redes y maniobras del Estado Sionista de Israel, “negociando” una paz que jamás se ha alcanzado y que solo ha profundizado la política expansionista de la entidad sionista. Muchos de ellos hoy abogan que una política de retorno es inviable, avalando de esta forma la ocupación militar extranjera del territorio palestino. Sin embargo, la resistencia y lucha legítima del pueblo palestino de su derecho al retorno y la recuperación de su territorio es un aliciente para que la comunidad internacional comprenda que el derecho al retorno no se negocia y condene el carácter genocida del Estado Sionista de Israel.
Comité Chileno de Solidaridad con Palestino
15 de mayo 2013












